Le blog de Jean-David Desforges

Centros arqueológicos de Cutzaro y Tzintzuntzan, olvidados en el tiempo

17 Mars 2015 , Rédigé par Jean-David Desforges Publié dans #Prise de position

MEXIQUE - Lu sur cambiodemichoacan.com.mx

Le site de Cutzaro y Tzintzuntzan a été découvert il y a trente ans. Considéré comme l'une des trois villes précolombiennes les plus importantes de la région, il est pourtant délaissé par l'administration. L'un des bénévoles qui tentent de sauver le site déclare que les vestiges sont pillés chaque jour... une procédure est en cours depuis 1999 sans aucun succès.Le pire est que c'est l'espoir de découvrir des trésors qui n'existent pas qui motivent le plus les locaux à détruire leur patrimoine.

Centros arqueológicos de Cutzaro y Tzintzuntzan, olvidados en el tiempo

Los centros arqueológicos de Cutzaro y Tzintzuntzan son dos de los asentamientos más importantes de la cultura purépecha; sin embargo, ambos carecen de atención por parte de las autoridades y han quedado fuera de apoyos institucionales e interés ciudadano. Cutzaro, el tercer asentamiento purépecha más importante del estado: INAH En Cutzaro, que es una comunidad ubicada al sureste de la tenencia de Pedernales, existe una zona arqueológica que está abandonada a pesar de que personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha argumentado que es el tercer asentamiento de la cultura purépecha más importante del estado, después de Tzintzuntzan y Tingambato. Sin embargo, el desconocimiento de parte de la población sobre la riqueza arqueológica que ostenta y el nulo interés de las autoridades han hecho que la zona esté siendo saqueada desde hace más de 30 años, esto según los habitantes. De acuerdo con Mario Eduardo Gutiérrez Hernández, un ciudadano de Tacámbaro que ha luchado por que la zona sea mantenida y restaurada, comenta que hace dos años un especialista del INAH hizo un recorrido por el lugar determinando que es un asentamiento purépecha, el tercero más importante de la entidad y que probablemente fue elegido por el agua que corre por ahí, por la vegetación y la variedad de fauna útil para alimentación. Los hallazgos arqueológicos El entrevistado precisó que de acuerdo con la versión dada por el INAH, en Cutzaro se encuentran tres yácatas, una de ellas abrazando la montaña, que es un signo de un lugar sagrado, y las otras distribuidas donde estaban dispersos los pobladores. En el lugar también se han encontrado pipas, navajas de obsidiana, ídolos, metates, morteros y puntas de flecha en obsidiana que no eran para cazar sino que eran un trofeo que se le daba a un varón cuando alcanzaba la edad adulta. En la cima del cerro se encuentra un montículo rocoso que se asemeja a una tortuga y se presume que ahí ha estado desde el florecimiento de la cultura purépecha, la cual está orientada hacia donde sale la Luna, lo que hace pensar que uno de los posibles significados etimológicos de Cutzaro es “lugar de la Luna”. A un costado de esa piedra se encuentra una construcción gigante que fue edificada para temazcal, la cual ha venido a alterar el entorno del lugar. De igual forma también han sido encontrados restos óseos. La zona está abandonada y saqueada Desde hace más de 30 años se ha detectado que la zona está siendo saqueada por gente que desconoce la riqueza arqueológica que tiene y además por quienes buscan encontrar tesoros. “Los purépechas no eran una cultura rica, no tenían oro ni piedras preciosas, eran guerreros y cazadores, es importante darlo a conocer porque precisamente saquean la zona esperando encontrar tesoros que no van a encontrar nunca y por el contrario, sí causan daño al lugar”, aclaró Gutiérrez Hernández. Fue en el año 2000 cuando Santiago Rigoberto León Arreola, siendo jefe de Tenencia de Pedernales durante el periodo 1999-2002, presentó la denuncia del saqueo ante el INAH y el gobierno municipal en turno, quienes días más tarde hicieron un recorrido que no llego a solucionar nada, ya que actualmente la zona continúa siendo saqueada. La prueba más clara, dijo Mario Eduardo Gutiérrez, es que “descubrimos una tumba con restos humanos que corresponden a esos tiempos por las características de los dientes y del daño óseo, lo único que hicimos fue volver a depositar los huesos en esa fosa y la sellamos, pero esto lo hemos hecho ya tres veces, lo cual refleja el saqueo permanente”. Y es que es una zona que está completamente abandonada, cubierta por la maleza. La misma población, e incluso el ejidatario, no la están protegiendo, quizá por el desconocimiento o por la necesidad, ya que en la cima del cerro siembra maíz utilizando yuntas, lo cual daña el lugar, además de que los pobladores están utilizando la piedra de las yácatas para construir cercas en sus predios, alterando el entorno arqueológico. Autoridades, sin interés en una región mística A pesar de que hace dos años, con la visita del personal especializado del INAH, Cutzaro fue dado de alta dentro del padrón de zonas arqueológicas de Michoacán y a quince años de que se presentó la denuncia formal por saqueo, el lugar sigue igual, cada vez más saqueado y deteriorado ya que no se ha hecho nada por preservarlo. “Es una pena que la zona, en lugar de estarse reconstruyendo, se esté deteriorando cada vez más, valdría la pena rescatar el sitio porque es parte de nuestra identidad”, dijo Gutiérrez Hernández, quien recordó que hace dos años personal del INAH comentó que la restauración es difícil pero no imposible, pues se puede ejecutar por etapas pero, lamentablemente, a dos años de esta estimación no se ha hecho absolutamente nada. La existencia de objetos arqueológicos se extiende a los parajes circundantes conocidos como Solano y Agostadero, donde también existen leyendas que son contadas por los pobladores y que han sido transmitidas a través de las generaciones. En el paraje Solano, aseguran los pobladores, han sido encontrados esqueletos y porciones de restos humanos, actualmente se encuentra lleno de pastizales y matorrales, pero de acuerdo con los especialistas que visitaron la zona en el año 2000 ahí solía haber un panteón que estuvo vigente durante los años 200 0 300 después de Cristo. Habitantes aseguran que han sido testigos de apariciones de hombres vestidos de indios que luego se pierden entre la maleza. Aunque estos testimonios fueran parte de la realidad o ficción, son versiones que han pasado por las generaciones. Los pobladores recomiendan que cuando se visite el lugar deben llevar consigo veladoras benditas y navajas de rasurar para evitar ser presa de los espíritus que aún deambulan. Las Yácatas en Tzintzuntzan, sin apoyos municipales Esta población fue fundada por el señor de Michouacan o Mechoacan, Tariácuri, alrededor de 1325, en las inmediaciones de la Laguna de Mechoacan, conocida en la actualidad como Lago de Pátzcuaro. Tzintzuntzan fue sede del poderoso Señorío michhuaque, tarasco o purépecha (como le llaman actualmente), que resistió diversos intentos de conquista por parte del Señorío azteca. Se calcula que en su época de mayor apogeo Tzintzuntzan albergó una población de 40 mil habitantes. Esta ciudad fue sede del Señorío michhuaque o tarasco, como se le denominaba en la época prehispánica, desde la mitad del siglo XV hasta su caída ante los conquistadores españoles. La zona arqueológica comprende un centro ceremonial, edificado sobre una plataforma de unos 400 metros cuadrados, que tiene una rampa de acceso en el centro. Sobre la plataforma fueron construidas cinco yácatas (plataformas escalonadas que combinan un cuerpo rectangular con otro circular, lo que hace parecer a la planta como una especie de "T"), que eran la base de los templos dedicados a la adoración de los dioses principales del pueblo tarasco, entre ellos Curicaveri. Hasta hace unas tres décadas, este centro ceremonial estaba desprotegido por las autoridades, por lo que los visitantes y los propios habitantes del lugar acudían y hacían lo que querían en el lugar, tomaban, jugaban futbol, se subían a las pirámides, movían las piedras; se dice que también algunos habitantes iban y se llevaban piedras para la construcción de sus hogares. Al ver las autoridades que el lugar se destruía, decidieron ir al rescate y decidieron poner orden, ya que hasta con todo y automóviles se metían los visitantes, lo que ahora ya no ocurre. Al respecto, el actual encargado de esta zona arqueológica, Rafael Ignacio Quiroz, manifestó en entrevista con este medio que actualmente el histórico lugar depende totalmente del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y que son doce personas las que resguardan el lugar, incluyendo a vigilantes contratados a una agencia privada. Diez personas dependen directamente del INAH y son los encargados de atender a los visitantes que acuden a visitar y conocer estas yácatas, donde una de ellas está demasiado deteriorada, dando la impresión de ser solamente un montón de piedras apiladas. Rafael Ignacio Quiroz dice que a la vez, los trabajadores son los encargados de la custodia del sitio, el cual, para ser protegido, está rodeado por una cerca perimetral de malla ciclónica, se resguarda del vandalismo que pudiera haber de gente irresponsable, además de evitar saqueos; por las noches se realizan rondines de los vigilantes privados con el apoyo de los elementos de Seguridad Pública que acuden frecuentemente, al decir del secretario del Ayuntamiento, César Cornelio Aparicio. A pesar de la constante vigilancia, el 18 de noviembre del año pasado fue grafiteado el muro frontal donde están ubicadas las ruinas; al percatarse los trabajadores del ilícito, se hizo del conocimiento a las autoridades correspondientes y se procedió a limpiar con mucho cuidado el grafiti, no se dijo si hubo detenidos por este hecho. Agrega el encargado, Ignacio Quiroz, que este sitio arqueológico es importante para la comunidad, para la región y para Michoacán, por el hecho de representar las raíces del pueblo purépecha y su historia, aunado a que al acudir los visitantes de diversos estados de la República y del extranjero, se convierte en importante ingreso de recursos económicos para la ciudadanía del lugar, ya que en Tzintzuntzan se elaboran artesanías de diversos materiales propios de la región, las cuales son adquiridas por los visitantes. De la misma manera y con la intervención del INAH, y en ocasiones del Ayuntamiento, se realizan eventos culturales y en este mes de marzo, al inicio de la primavera, ciudadanos acuden a recibir las buenas vibras que trae la nueva estación de año. Al ser propiamente dependiente del INAH, no hay intervención de otras dependencias, y a decir de César Cornelio Aparicio, secretario del Ayuntamiento, no hay injerencia del municipio en el cuidado, sólo se apoya en los rondines de vigilancia. Cabe recordar que en el nombramiento de Pueblo Mágico a Tzintzuntzan, las Yácatas, como otros sitios de interés ubicados en esta cuna del imperio purépecha, sirvieron para el otorgamiento del nombramiento.

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